Una cena para conversar
Para una primera cena, importa tanto el ambiente como la cocina. Dime si te gusta una mesa tranquila, una terraza o una ocasión para arreglarte. Elegimos zona y horario para que no tengas que ir corriendo de un sitio a otro.
Si quieres continuar después con un cóctel o música en directo, lo hablamos antes. Compartir una cena no obliga a prolongar el encuentro: la duración forma parte de lo que acordamos.
Chef privado o acompañante para una ocasión
También puedo cocinar para ti si disponemos de una cocina adecuada. Hablamos de menú, alergias, ingredientes y preparación, además del tiempo que compartiremos en la mesa.
Para una boda, teatro o una celebración, acordamos vestuario, llegada, entradas y cómo prefieres presentarme. Si buscas un novio de ocasión, hablamos de los gestos y la complicidad con los que ambos nos sentimos cómodos.
Un viaje con espacio para disfrutar
Una escapada no necesita una agenda llena. Podemos elegir una visita cultural, una comida y tiempo libre entre ambas. Me cuentas qué quieres compartir y qué momentos deseas reservar para ti.
Vivo en España y viajo por Europa con coordinación previa. Confirmamos fechas, transporte, alojamiento, compenso y gastos. Las reservas y sus condiciones deben quedar claras antes de comprar billetes o cerrar el programa.
Puedo desplazarme a tu ciudad o al destino de tu viaje
Hay dos formas de organizarlo: puedo alcanzarte en la ciudad donde vives o donde te alojas, o podemos acordar un viaje juntos desde un punto de encuentro. Vivo en España; las fechas y la viabilidad de cada desplazamiento se confirman individualmente.
Para una sola cena, calculamos por separado el tiempo de compañía y el desplazamiento. Para varios días, definimos las horas compartidas, las pausas, el transporte y el alojamiento de cada persona. Permanecer en la misma ciudad no significa disponibilidad continua; el horario debe quedar acordado.
Compañía después de los 40 o los 50
Una cena, una exposición o una escapada pueden adaptarse a momentos distintos de tu vida. Si tienes más de 40 o de 50 años, me interesa qué disfrutas y cómo quieres organizar el encuentro. Puedes empezar por unas horas y valorar otro plan después, sin comprometerte a un viaje largo.
Qué debe incluir tu presupuesto antes de confirmar
Comparte ciudad, fechas aproximadas, duración y tipo de experiencia. Con esos datos puedo valorar disponibilidad y preparar una propuesta. El presupuesto debe diferenciar el acompañamiento de los billetes, transporte local, alojamiento, restaurantes y entradas, indicando quién reserva y paga cada concepto.
Antes de confirmar acordamos la forma de pago, cualquier anticipo y las condiciones si una fecha cambia o un transporte se retrasa. Una solicitud de información no confirma la reserva. No compres billetes para mí sin que hayamos cerrado antes la disponibilidad y el programa.
Cuéntame qué haría especial tu plan
Tu idea puede ser concreta: «Me gustaría cenar en Barcelona el viernes»; o abierta: «Voy a pasar unos días en Madrid y quiero compañía para una tarde». Con ciudad, fecha y duración podemos empezar.
En la página principal puedes explorar las experiencias, leer mi historia y contactarme. Si prefieres una llamada, escríbeme para que acordemos cuándo hablar.